Santo Domingo. – Las consecuencias negativas de las practicas constructivas en las edificaciones,con el consecuente saldo en muertes, heridos y daños materiales, continuará en el país, si losconstructores no asumen la responsabilidad de tomar las previsiones técnicas y de diseñoadecuadas, conforme a las normas que regulan la construcción en la R.D. Así lo aseguró el arquitecto Edgar Martínez, exsecretario general del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), quien afirmó que los vicios de construcción, que en múltiples ocasiones han producido derrumbes, se producen por tres pilares fundamentales: la falta de cumplimiento normativo en el diseño y construcción, operación responsable y mantenimiento riguroso preventivo.
El experto en supervisión en construcción y supervisión consideró que una obra construida puede convertirse en un riesgo potencial si no cuenta con supervisión técnica continúa en su proceso constructivo ni protocolos adecuados de mantenimiento, una vez en uso: “En materia de diseño y construcción conforme a las normas, los proyectos deben ser ejecutados bajo estricta supervisión especializada y en apego a los reglamentos estructurales, eléctricos y sanitarios; de lo contrario”, comentó.
El arquitecto Martínez, quien fue secretario general del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), explicó que en las construcciones hay riesgos potenciales que suelen pasar inadvertidos. Un condominio sin mantenimiento preventivo incrementa exponencialmente el riesgo de accidentes.
“Las instalaciones de gas, en particular, exigen el cumplimiento de estándares internacionales como los establecidos por la NFPA, así como de regulaciones locales, como el R-030 para el Diseño e Instalación del Sistema de Gas, del MOPC y muy específicamente incorporando detectores de humo y gas, ventilación adecuada y rutas de evacuación”, puntualizó Martínez, quien es CEO de la firma Xtriba Supervisión.
Comentó que el segundo pilar, operación y mantenimiento, constituye la garantía real de la vida útil de la edificación. Afirmó que la falta de mantenimiento preventivo, especialmente en sistemas eléctricos, de gas, bombas y ductos, eleva exponencialmente el riesgo de accidentes y observó que lo recomendable es realizar inspecciones periódicas, pruebas de estanqueidad y la formación de los residentes en protocolos de emergencia.
“Un edificio seguro también requiere protocolos de mantenimiento claramente establecidos, que incluyan planes de verificación para sistemas mecánicos, eléctricos, sanitarios, de gas y estructurales”, dijo Martínez, quien tiene un postgrado en administración de la construcción y certificación internacional en alta gerencia con PNL.
“En las instalaciones de gas, los riesgos pueden originarse tanto en los tanques como en los sistemas por tubería, y suelen estar asociados a fugas, mala instalación o intervenciones improvisadas”, añadió.
Manifestó que, ante una explosión, el desalojo total es obligatorio. “La edificación debe ser evaluada por un equipo multidisciplinario que analice la integridad estructural, realice pruebas no destructivas, verifique el sistema de gas y revise las instalaciones eléctricas. Hasta que los estudios concluyan, el inmueble no debe ser habitado”.
Sobre las responsabilidades en caso de accidentes, varían según la causa, debido que el constructor responde por defectos estructurales durante 10 años y por instalaciones en el primer año”.
Indicó que el condominio debe asegurar el mantenimiento continuo; y el usuario es responsable cuando manipula indebidamente los sistemas. “Los seguros suelen cubrir explosiones siempre que exista una póliza activa, mantenimiento documentado y cumplimiento normativo, pero pueden excluir casos con instalaciones irregulares o falta de registros”, precisó.
El caso más reciente fue incendio, producido por una explosión, aparentemente por gas, en una de las torres del residencial Villa Marina, con saldo de cinco personas heridas.






